En Biografía de un cimarrón leemos que la población de Cuba siempre era una mezcla étnica. Cuando Cristóbal Colón llegó a la isla en 1492, encontró a diferentes grupos aborígenes, sobre todo siboneyes, taínos1 y guanacabibes, que pertenecían a los indios arahuacos2. La mayoría de ellos fueron exterminados por las tropas españolas. Sin embargo, en contra de lo que se opina generalmente, no toda la populación indígena desapareció. Más o menos 10% sobrevivieron y, a menudo en familias mezcladas, conservaron su cultura y costumbres. Después, como se necesitaba mano de obra barata para las plantaciones azucareras, se empezaron a traer regularmente esclavos, principalmente de África Central (sobre todo de Guinea, Senegal y Congo).
Desde la conquista, los españoles llevaron al Caribe cerca de un millón de esclavos negros. Casi la mitad murió durante el viaje por el océano o luego, a causa de nuevas condiciones de vida, esclavitud y comida diferente. Lo que es la esencia de América Latina, es decir los criollos, nacieron en unas circunstancias muy difíciles, donde era casi imposible sobrevivir y más – reproducirse. En la segunda mitad del siglo XIX también fueron traídos allí más de cien mil chinos3. Además, se trajeron muchos indios de América Central y del Sur.
En el mismo tiempo a la isla llegaron más o menos 850 mil españoles y muchos inmigrantes italianos, alemanos e ingleses, aunque no todos se quedaron. Simultáneamente, un gran número de franceses escapaban del territorio de actuales Haití y Luisiana y así también llegaron a Cuba.
A principios del siglo XX, subió el número de inmigrantes estadounidenses. También durante la Primera y Segunda Guerra Mundial se observaron unas olas de migración intensa. En aquel período llegaron a Cuba muchos judíos europeos.
Los esclavos que crearon la sociedad cubana provenían de varias partes de África, traían una cantidad de culturas y costumbres diferentes, así que se diferenciaban mucho entre sí. Esteban nos cuenta:
“En los ingenios había negros de distintas naciones. Cada uno tenía su figura. Los congos eran prietos aunque había muchos jabaos4. Eran chiquitos por lo regular. Los mandingas eran medio coloraúzcos5. Altos y muy fuertes. Por mi madre que eran mala semilla y criminales. Siempre iban por su lado. Los gangas eran buenos. Bajitos y de cara pecosa. Muchos fueron cimarrones. Los carabalís eran como los congos musungos, fieras. No mataban cochinos nada más que los domingos y los días de Pascua. Eran muy negociantes. Llegaban a matar cochinos para venderlos y no se los comían. Por eso les sacaron un canto que decía; « Carabalí con su maña, mata ngulo6 día domingo ». A todos estos negros bozales yo los conocí mejor después de la esclavitud” (Barnet 1979: 16).
Así, de esa variedad de los esclavos unidos en la misma situación de emigración y esclavitud, nació la construcción social del “negro”, que no era africano, ni congoleño, ni senegalés, ni guineano, simplemente “negro”. En las colonias no se distinguía la procedencia y las diferencias entre los africanos, porque todos eran solo la mano de obra barata. Por eso, ellos mismos empezaron a vivir y difundir su “negritud”, juntando culturas distintas, hasta influir en los blancos y crear la nueva sociedad, en nuestro caso – la sociedad cubana.
Como vemos, el pueblo cubano es, entonces, una mezcla de muchísimas etnias. Su estructura es la siguiente: el 51% son mulatos, el 37% son blancos – descendientes de europeos, el 11% son negros, el 1% son chinos.
1 Los taínos eran un pueblo indígena, los habitantes precolombinos del Caribe. En el momento del contacto europeo a fines del siglo XV, eran los principales habitantes de la mayor parte de Cuba, la República Dominicana, Haití, Jamaica, Puerto Rico, las Bahamas y las Antillas Menores. Los taínos fueron los primeros pueblos del Nuevo Mundo con los que se encontró Cristóbal Colón durante su viaje de 1492. Provenían de América del Sur, de la zona del río Orinoco. Conquistaron o se asimilaron con los pueblos y culturas anteriores que encontraron en ese territorio, como los guanajatabeyes y los ciguayos. La lengua taína pertenece a la familia macroarahuacana, que encontramos desde América del Sur a través del Caribe.
2 Arahuacos es nombre del conjunto de pueblos indígenas sud- y centroamericanos que a principios de nuestra era, habitaban las laderas orientales de los Andes Centrales, pero fueron expulsados de ellas por los andinos. A partir de ese momento comenzaron a habitar casi toda Sudamérica, y antes de la llegada de Cristóbal Colón, también habitaban el sur de Florida y las Antillas Mayores y Menores. Actualmente, los arahuacos viven en América del Sur, desde el lago Titicaca en el sur hasta la península de la Guajira en el norte, abarcando Perú, el oeste de Brasil, Colombia, Venezuela y Guyana, y en pequeñas cantidades en Bolivia, Uruguay y el noreste de Argentina. Entre los arahuacos distinguimos a los taínos que poblaban las Antillas Mayores y Bahamas, los iñeris de las Antillas Menores, y los suppoyos y nepoyas que vivían en Trinidad antes de la llegada de los del Caribe, que ocupaban la costa este de América del Sur.
3 La emigración china en Cuba a principios del siglo XX fue la mayor de América Latina. Los chinos fueron trasladados aquí a mediados del siglo XIX como mano de obra barata. A veces eran secuestrados y llevados a la isla contra su voluntad, donde ayudaban a los esclavos en cañaverales, con contratos de ocho años. Después de terminarlos, algunos de ellos regresaron a China, pero muchos de ellos se instalaron en La Habana, creando su propio barrio, con su propia cocina, periódicos. A los chinos se les atribuye el haber traído el fruto del mango a Cuba, entre otros. Y el primer restaurante chino se abrió en la isla en 1858.
4 Jabaos: mestizos de blanco y negro. De color amarillento y pelo claro. Los vocablos según el glosario de Biografía de un cimarrón (1979).
5 Coloraúzcos: tirando a colorado.
6 Ngulo: palabra conga: cerdo.
Bibliografía:
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